viernes, 5 de junio de 2015

Novillada del Corpus: Novillos de Villamarta para Filiberto, Roca Rey y Pablo Aguado

Hoy, Festividad del Corpus, que este año cae en 4 de junio, la verdad no tenía pensado escribir la crónica de la novillada aunque como siempre fuese a ver el festejo. No se muy bien por qué, pero no me quise llevar mi libretita de anillas, donde tomo escuetas notas que después me ayudan a escribir la crónica. Quizá sea porque esto para mi no es un trabajo, pues por supuesto nadie me paga por escribir este blog ni por informar de lo que pasa en La Maestranza, sino una simple afición, algo que hago por amor al arte y que nunca debe convertirse en una rutina o en una obligación.
La verdad es que no pensaba escribir nada, pero después de una tarde como la de hoy, es necesario explicar lo acontecido en el albero maestrante.
Filiberto al natural con el novillo al que cortó la
oreja.
Hoy en Sevilla hemos visto a tres novilleros con proyección y condiciones y que han venido como hay que venir a La Maestranza, a darlo todo sean como sean los novillos. La novillada de Villamarta de buena condición en líneas generales, no ha tenido ningún toro de triunfo y al encierro le ha faltado raza y carbón. Pero la terna, a pesar de su corto bagaje ha estado muy por encima de los novillos.
Filiberto en primer lugar saludó una ovación con un novillo que tuvo un buen pitón izquierdo, por donde logró muletazos de buena factura, pero la faena fue a menos y no acabó de romper. Al buen cuarto consiguió cortarle una oreja tras una faena muy valiente y de mucha cabeza, en la que fue clave que el novillo no le tocase el engaño. Lo mató, como al primero de una gran estocada haciendo la suerte suprema con pureza y despaciosidad.
Andrés Roca Rey llegaba a Sevilla con un gran cartel tras la Puerta Grande en Las Ventas y no defraudó el joven peruano, que por cierto arrastró a numerosos compatriotas suyos. Al segundo de la tarde, simplemente le arrancó una oreja, pues con muy poco enemigo consiguió sacar faena y a base de valor, temple y quietud llegó al público a base de ponerlo todo él. Lo mató de una media estocada perfecta y la petición fue unánime. Frente al quinto protagonizó el capítulo más épico de la tarde, pues Roca Rey iba a por la Puerta del Príncipe y estaba dispuesto a conseguirla como fuese y sino la consiguió fue porque le volvió a faltar oponente. El novillo tuvo calidad pero se acabó enseguida y tras un vibrante comienzo de faena de rodillas que arrancó la música y al público, el novillo fue a menos. La faena no bajó en exceso por la disposición y el arrojo del torero, que lo puso absolutamente todo. Tras rematar por luquecinas, entró a matar o a morir y Andrés pinchó porque los toros tienen hueso, pero al entregarse en la suerte suprema, el toro le hirió en la región testicular y le dejó al descubierto la bolsa del escroto. Poco le importó al torero, que sin mirarse volvió a tirarse a morir, cobrando ahora sí una estocada. Sin cubrirse por más que se lo intentaba decir su banderillero, Roca Rey vivió con raza la muerte del toro, que acabó doblando a sus pies. La Maestranza se le entregó y exigió y consiguió la oreja para quien se había jugado la vida de verdad y había demostrado una disposición y una entrega descomunales. Tras dar la vuelta al ruedo cubriéndose con el capote, pasó a la enfermería en medio de una gran ovación dónde fue atendido de “una herida inciso contusa sobre bolsa escrotal con contusión testicular” según reza el parte médico. Al término del festejo salió a hombros por la Puerta de Cuadrillas.


Aguado en un precioso remate al tercero.
Pablo Aguado también era esperado en Sevilla, donde ya han sido testigos de lo que este torero es capaz de expresar durante las nocturnas del pasado año. Aguado es un torero de muy buen corte y mucho gusto, pero no caigamos en el tópico, pues también es torero de raza y que expone mucho cuando es necesario. Su primero fue un buen novillo, pero no tuvo fuerza, a pesar de que no le dieron lo justo en el caballo. Este era el novillo perfecto para Aguado, para armarle el taco, pero le faltó tener algo más de fortaleza al de Villamarta y a consecuencia de eso protestó y echó la cara arriba al final del muletazo, por lo que la faena no tuvo más que detalles de buen toreo y una gran estocada a la segunda. Tras el triunfo de Roca Rey se fue a por todas Aguado y se plantó a porta gayola en el centro del ruedo a recibir al más fuerte y basto de los seis novillos. Le dio tres faroles de rodillas, se levantó, y cuando fue a darle una chicuelina por el pitón izquierdo, el novillo le propinó una voltereta impresionante en la que se salvó de milagro de una grave cornada. Salió la casta del torero y se volvió a poner de rodillas con otros dos faroles y tras la media de remate acabó poniendo en pie la plaza y sonó la música en su honor. Visiblemente dolorido, se las vio con un novillo muy peligroso y que no regaló nada. Lo sacó a los medios doblándose con él y cuando empezó al natural le volvió a voltear feamente en el primer muletazo y acabó propinándole una auténtica paliza. El torero, aturdido, amagó por seguir insistiendo con la zurda, pero finalmente entró en razón y cogió la derecha y por ahí, llevando al novillo muy embebido, consiguió arrancar la música. Muy peligroso el ejemplar, transmitió ese peligro al tendido. Aguado logró varias tandas vibrantes y de gran mérito por las complicaciones del astado y tras una faena de gran arrojo y disposición que caló en el tendido, mató de una estocada un poco desprendida y se le concedió una más que merecida oreja.
 
Hoy en La Maestranza han habido tres novilleros que han venido ha Sevilla como de verdad tiene que venir quien quiere dar un aldabonazo y ser figura del toreo. A pesar de no tener lotes propicios para el triunfo, han dado una lección de coraje, de arrojo, de pundonor, de amor propio y de la verdad que muchas veces olvidamos y que solo tiene esta Fiesta.
Estamos ante una de las mejores generaciones de novilleros de la historia y lo que hoy ha ocurrido en Sevilla tiene que tener recompensa para los tres toreros, porque como dijo Antonio Chenel “Antoñete”: “Si el riesgo y la cogida no tienen premio, esto no es la Fiesta de los toros, sino un mercado persa”. No lo olviden nunca.
 https://vimeo.com/129835408 (Enlace al vídeo resumen del festejo)
 
Mario García Santos (@mario_garsan)


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