miércoles, 26 de agosto de 2015

La coleta: símbolo de torería

 

 
Allá por el siglo XIX, los toreros se dejaban crecer una coleta que trenzaban en un moño (moña), la cual era una evolución de aquellas "pelucas" que portaban los diestros del siglo XVIII y que se mantienen hoy en algunas corridas goyescas.
La coleta por tanto era un símbolo de torería y de esta forma era fácil reconocer a un torero por la calle.



 

Manzanares hijo le corta la coleta a
Manzanares
en La Maestranza
De esta manera, cuando un matador se retiraba, se cortaba la coleta como señal de que ponía punto y final a su carrera. Actualmente, cuando un matador se retira, se sigue realizando el mismo ritual de manera simbólica, pues lo que se hace es desprenderle del añadido.
Pero, ¿nunca se han preguntado quién fue el torero que dio el paso de cambiar la coleta auténtica por la actual castañeta? Pues fue, como tantas otras, una herencia que nos dejó Juan Belmonte. Ocurrió en el invierno de 1914. Belmonte, estaba ya incómodo por la tremenda popularidad de la gozaba en aquel entonces, pues tras tomar la alternativa en Madrid en octubre de 1913, comenzó el año siguiente su rivalidad con Joselito, la cual llevó a la Tauromaquia a cotas de popularidad nunca vistas antes ni después en la sociedad española. Acabada su triunfal temporada, Belmonte, cansado tras una larga campaña y agobiado por las masas, decidió mudarse a Madrid, concretamente al barrio de Salamanca y cuando fue al barbero le dijo que le cortase la coleta. De esta forma, Belmonte, sin coleta y lejos de su Sevilla natal, consiguió su propósito de pasar inadvertido y, como él quería, desconectar de los toros un tiempo. Una vez empezó la siguiente temporada, en lugar de volver a trenzarse la coleta, se colocó una postiza, lo que es hoy la castañeta. Esta moda iniciada por Belmonte acabaría extendiéndose por todos los toreros, hasta el punto de que hoy en día, ya solo la llevan unos contados románticos como el veterano diestro mexicano Rodolfo Rodríguez "El Pana".

Rodolfo Rodríguez "El Pana"
La entrega de llaves al torilero, pedir permiso al presidente, la ceremonia de alternativa, la montera, el corte de orejas o los dos tiros de mulillas. Todo tiene su origen, pues el mundo del toro está cargado de una gran simbología, de la cual, muchas veces no nos percatamos.
 
Mario García Santos (@mario_garsan)

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