viernes, 8 de abril de 2016

Miércoles de preferia: Toros de Las Ramblas para Miguel Abellán, El Cid y Joselito Adame

El Cid y Joselito Adame dieron la vuelta al ruedo en sus segundos turnos, tras haber perdido
ambos un trofeo al marrar con los aceros.
Sigue avanzando la Feria de Abril 2016 y los toreros van quemando sus cartuchos con dispar fortuna y repercusión.
Hoy, en tarde soleada y templada, se lidió un encierro de la divisa albaceteña de Las Ramblas, que, como recordarán lidió una corrida con varios toros importantes el pasado 12 de octubre. La terna estaba formada por Miguel Abellán, Manuel Jesús "El Cid" y por Joselito Adame.
La corrida, aunque muy bien presentada, con cuajo y entipada, dio a la postre un juego muy desigual, y el encierro estuvo, sobre todo falto de raza y entrega, a excepción (con distintos matices) de los dos últimos ejemplares.
Abellán ante el cuarto.
Miguel Abellán, tuvo que llevar a cabo, como siempre ocurre, la difícil tarea de abrir plaza. Lo hizo frente a un toro noble pero sin demasiada transmisión al que el madrileño acertó a torear en la distancia larga y sin que le enganchase las telas. Abellán le realizó una faena firme y que no pasó de correcta, logrando buenos pasajes sobre todo por el lado izquierdo pero sin
llegar a caldear el ambiente, finalizando su actuación de una gran estocada y siendo silenciado.
El cuarto, un castaño de 598 kilos, aunque hizo una buena pelea en el caballo, no tuvo después motor para mover tanto volumen. Frente a este ejemplar de embestida desclasada y sin posibilidad alguna,  ante las protestas del público, optó por abreviar Abellán, sabedor de que su esfuerzo, lejos de ser reconocido, no sería sino protestado, pues en aquel momento, la tarde, tras una sucesión de capítulos sin historia, estaba entrando en una dinámica peligrosa para caer en picado.
 
El Cid ante el quinto.
Manuel Jesús "El Cid", que por cierto lució un precioso terno (sino me equivoco) sangre de toro y azabache, ya le había hecho un quite muy templado al primero y en su primer turno sorteó un ejemplar que, en los lances de salida y en su pelea en el caballo, dejó ver su gran clase y calidad, por lo que, el de Salteras, no sabemos si acertadamente o no, se ahorró unos quites que podían haber sido muy lucidos y optó por lidiarlo y cuidarlo pensando en que podía servir para la muleta. Nos las prometíamos muy felices con este toro, pero, en el quite por chicuelinas de Adame, el ejemplar empezó a cambiar y lejos de venirse arriba, la gallina cantó. En el primer par, volteó de forma espectacular a "Alcalareño" acometiéndole después bajó el estribo, afortunadamente, sin más consecuencias que la fuerte paliza. "El Cid", que entendió al toro y supo que tenía lo justo, empezó toreando sobre la diestra a media altura con relajo, en dos series muy aplaudidas aunque aceleradas. Pero cuando cogió la zurda, el toro se apagó y finalmente se rajó con absoluto descaro, pasaportándolo el torero de una estocada entera. Mientras tanto, frente al quinto, Manuel Jesús logró levantar una tarde que iba a la deriva y, de haber sido buena la estocada, hubiese cortado una oreja. El toro embistió con nobleza y recorrido y el torero le cuajó un trasteo medido, basado sobre la diestra y sin bajar la mano y en el que la ligazón, fue clave en la faena, que si bien no fue rotunda, sí encontró cierta conexión con el público. También estuvo algo acelerado con este toro el de Salteras y sin exigirle por abajo, pero supo irse a por la espada en el momento justo. Dejó menos de media estocada y remató a la primera con el descabello, dando la vuelta al ruedo.
 
Trincherilla de Adame al sexto en el
último tramo de faena.
Joselito Adame, que, aunque el público no tiene por qué ser conocedor, llegaba a La Maestranza aún convaleciente de la cornada que recibió en Valencia la pasada Feria de Fallas, toreó sin acusarlo en la que era su reaparición. Su primero fue un ejemplar protestado en los primeros tercios y, aunque se le cuidó, la faena de Adame, que estuvo entregado y dispuesto, no tuvo demasiado eco en el tendido. En el sexto, en el que saludaron "Jarocho" y Fernando Sánchez tras un gran tercio de banderillas, Joselito, encajado y enfibrado, realizó una faena que comenzó con estatuarios en el tercio sin moverse. El hidrocálido planteó el trasteo en los medios, donde el toro humilló y se arrancó con alegría en las primeras series, costándole más después, supliéndolo el torero con raza y quedándose bien colocado para ligar. Con la espada, cerró al toro con unos preciosos remates por bajo con pases del desdén y trincherillas, perfilándose para la estocada en el momento álgido de la faena. Como especialista en esta suerte, Adame citó a recibir y enterró la espada hasta la gamuza, pero, uno de sus subalternos sacó rápido la espada, y aunque desde mi posición no pude apreciarlo, debió hacer guardia o quedar baja. Hubo petición no atendida de quienes no advirtieron el defecto de la estocada, y Joselito dio una merecida y ovacionada vuelta al ruedo.
 
Por lo tanto, se lidió una corrida de Las Ramblas bien presentada y desigual y con matices en su comportamiento. Miguel Abellán pasó de puntillas por La Maestranza y sus faenas no pasaron de correctas, El Cid, aunque no sacó a relucir de verdad su excelente mano izquierda y no tuvo toros para lograr el triunfo grande, pudo haber paseado un trofeo de su segundo, mientras que Joselito Adame, que reapareció de su cornada, dio muestras de su gran momento y también perdió un trofeo con los aceros del buen sexto.

Mario García Santos (@mario_garsan)

No hay comentarios:

Publicar un comentario