viernes, 28 de julio de 2017

Certamen de novilladas nocturnas en La Maestranza (crónica de la final)

(Las fotografías han sido tomadas de https://www.aplausos.es y han sido realizadas por González Arjona)

Como es ya una tradición, los cuatro jueves del mes de julio tuvieron lugar las conocidas novilladas sin picadores en el albero maestrante y durante la mágica y agradable noche sevillana.
Estos espectáculos veraniegos son una gran apuesta de la Empresa Pagés por nuestra cantera, en tiempos en los que cada vez se organiza menor número de festejos tras su reducción y son también una gran oportunidad para el público, pues los precios son más asequibles, lo cual permite que puedan acudir muchos más aficionados, tanto jóvenes como adultos, siendo precioso ver la concurrencia de público joven en alto porcentaje, quienes acuden junto a sus amigos o familiares para disfrutar del espectáculo.
Para este año de 2017, la empresa optó por cambiar el formato de terna que desde hacía unos cuantos años venía siendo habitual y regresar al de seis novilleros por festejo. Este formato permitió la inclusión de un número mucho mayor de aspirantes, ya que, mientras que en terna solo podían entrar 9 este año han participado 18, aunque con la desventaja de jugárselo todo a un único cartucho.
De esta forma, los días 6, 13 y 20 de julio se lidiaron respectivamente erales de La Quinta, Villamarta y Cayetano Muñoz, y aunque otros novilleros tuvieron actuaciones a destacar como Adrián Ruiz, Ismael Jiménez o Álvaro Passalacqua que dieron vueltas al ruedo, el jurado consideró que a la final solo debían pasar los orejeados.
Así, aunque inicialmente estaba prevista una terna, se anunciaron en la final a los cuatro novilleros que habían tocado pelo en un formato de festejo-monstruo con ocho ejemplares de la ganadería de La Peregrina, de procedencia Los Guateles y propiedad del Maestro Antonio Ferrera.
A las 21:30 se dio el último cerrojazo del verano, haciendo el paseíllo Daniel de la Fuente, Rocío Romero, Manuel Diosleguarde y Francisco de Manuel. Los novillos lidiados tuvieron una presentación y un juego muy desigual, destacando con creces el excelente quinto mientras que el resto anduvieron entre el genio, la mansedumbre con tendencia a la huida y la falta de raza y clase.

Daniel de la Fuente rompió plaza con un ejemplar que presentó complicaciones y al que plantó cara con verdad haciendo un sincero y entregado esfuerzo. Astado agarrado al piso pero con toda la fuerza, que tendió a embestir por dentro y que además acabó rajado y cada vez más orientado. Fruto de la entrega y la exposición de De la Fuente, que logró pasajes notables a pesar de todo, sufrió hasta tres volteretas cada cual más fuerte, de las que se repuso regresando a la cara sin mirarse y reaccionando con raza. Mató de una buena estocada y el respetable reconoció su esfuerzo sacándole a saludar al tercio.  Más tarde pasó por la enfermería para ser atendido de las fuertes contusiones y varetazos que le propinó este novillo.
Mientras tanto, el capítulo que protagonizó en el segundo de su lote bien merece ser rememorado al final.
Daniel de la Fuente volteado por el que abrió plaza.
Rocío Romero tuvo una excelente actuación frente al segundo de la noche, un ejemplar de condición mansa pero que tuvo movilidad y transmisión y para el que un inicio por bajo genuflexa la rodilla fue fundamental. Logró Rocío sujetarlo en el tercio opuesto a chiqueros para torear sobre ambos pitones con gran entrega y mucho gusto, logrando siempre la ligazón de los pases. Faena larga la de la joven cordobesa, que disfrutó de su obra recreándose también en las entradas y las salidas y conectando en todo momento con el público. Mató de estocada de largo efecto, echándose el ejemplar cuando se disponía a descabellar. A pesar de ello, el público pidió de forma unánime la oreja, que fue concedida por el usía.
Natural de Rocío Romero al segundo de la noche.
Otra oreja obtuvo también del sexto, aunque este trofeo cierto es que tuvo menos peso que el cosechado en su anterior turno. Tuvo en esta ocasión a otro ejemplar con movilidad pero con una embestida más desclasada y descompuesta, realizándole un trasteo de series cortas presidido por la entrega y la cabeza y en el que sufrió demasiados enganchones a la vez que logró pasajes notables, pero logró conectar con el público a través de actitud y gusto en su quehacer. Finalizó de una muy buena estocada que le permitió pasear un nuevo apéndice.

Rocío dando la vuelta al ruedo con la oreja.
Manuel Diosleguarde, que tanto en sus novillos como en los quites dio muestras de una envidiable facilidad capotera, se las vio en tercer lugar con un eral muy manso con descarada tendencia a la huida pero que se dejó torear. Sufrió una fuerte voltereta y muchos enganchones en el primer tramo de faena, acabando por cogerle el aire y dejando series ligadas y presididas por la actitud. Un pinchazo precedió a una estocada demasiado trasera y fue silenciado.
Su segundo fue un ejemplar que apuntaba mejores cosas pero que acabó rajándose y quedándose corto. Logró series estimables sobre la diestra jugando con terrenos y querencias y volvió a sufrir una fortísima voltereta en la que el novillo lo levantó a considerable altura y cayó de forma dramática.
Sin embargo, su labor no acabó de calar de verdad a pesar de su entrega y su actitud y fue desastrosa su ejecución de la suerte de matar, cuando entró de cualquier manera al arrancársele el novillo, dejando una estocada enhebrada en un sitio horrible. Debió pasar en falso. Luego recetó media lagartijera y fue nuevamente silenciado.
Natural de Manuel Diosleguarde.
Francisco de Manuel se las vio en su primer turno con el ejemplar más armónico de hechuras del envío de La Peregrina, un novillo que apuntó cosas buenas pero que fue muy a menos, siendo por ello por lo que la faena del madrileño no alcanzó mayores cotas. Embistió cada vez con más sosería y cada vez con la cara más alta y saliendo más desentendido. Con este novillo Francisco realizó sobre la diestra una faena presidida por el más sereno clasicismo, un sentido del temple extraordinario y transmitiendo a través de la despaciosidad, el gusto y la estética. Buena actuación del joven madrileño, a quien el usía le negó la oreja de forma incomprensible, dando la vuelta al ruedo tras la fuerte petición.
Francisco de Manuel dando la vuelta al ruedo tras serle negada la oreja del cuarto.
Tanto en los recibos como en los quites a los novillos de Diosleguarde, mostró De Manuel esas mismas cualidades en el manejo del percal.
Con el que cerró plaza, no tuvo absolutamente ninguna opción, rajándosele de forma descarada y afligida tras un precioso y torero inicio genuflexo, siendo silenciado.
De Manuel en el torero inicio de faena genuflexo al octavo de la noche.
Pero el gran suceso de la noche y el que merece un capítulo a parte, lo protagonizó Daniel de la Fuente frente al quinto del festejo.
Salió por chiqueros un novillo castaño, más bien basto y no demasiado armónico de hechuras y con volumen. Estaba marcado con el número 38 y atendía al nombre de "Insignificante". Lo lanceó Daniel con firmeza y ganándole terreno y luego Rocío Romero tampoco dejó pasar su oportunidad de quite. Había apuntado el ejemplar sin terminar de romper ni de definirse y De la Fuente lo brindó al público. Luego, siguiendo la lógica estructura, realizó un comienzo de faena a favor del animal, doblándose con él con torería, empujándolo para delante para hacerle romper y tratando de sacar la muleta por debajo de la pala.
A continuación lo llamó en el tercio de sombra, paralelo a las tablas y embarcándolo sobre la diestra. Aquí hubo un instante que bien se puede definir como mágico en el que el ejemplar, embebido en los vuelos se templó, descolgó y siguió la muleta con clase hasta el final. Aquí se conjuntaron toro y torero, que se entregarían de igual forma en una gran faena que calaría muy hondo en la afición sevillana.
Soberbio derechazo de De la Fuente al excelente "Insignificante", al que cuajó una importante faena.
Hubo rápido acople entre ambos, toreando el de La Puebla de forma sensacional, bajando la mano, templando y mandando la embestida, imprimiendo gusto y gran sentimiento y buscando siempre la pureza, siendo los muletazos muy ceñidos, cargando la suerte adelantando siempre la pierna de salida hundido en los riñones y logrando gran profundidad y hondura enroscándolo siempre detrás de la cadera.
Por el lado izquierdo sufrió un desarme que fue el mayor borrón del trasteo, a la que solo le faltó  haber alcanzado las mismas cotas de intensidad al natural que sobre la diestra, mano por la cual fue cimentada la faena por ser éste el pitón bueno del de La Peregrina.
Con excelentes ayudados por alto a favor de querencia puso con torería y gusto el perfecto broche de oro a su faena, cuadrando a "Insignificante" en la suerte contraria. En medio de ese silencio que solo se escucha en esta plaza, Daniel enterró el acero hasta la empuñadura, dejando una estocada contraria y que acabó por hacer doblar al ejemplar a pesar de su travesía.
Con este toreo tan profundo, sentido y ligado el cigarrero había logrado emocionar al público, que vivió la faena con gran intensidad y que de forma unánime pidió las dos orejas, que D. Gabriel Fernández Rey concedió esperando hasta el último momento.
Daniel de la Fuente, pasea las dos orejas como el hombre más feliz del mundo.
Al término del festejo, Daniel de la Fuente y Rocío Romero, triunfador y segunda clasificada de la XXXII edición de este ciclo, fueron sacados en volandas por la Puerta de Cuadrillas en la que fue una preciosa y multitudinaria salida a hombros.
Ha sido una final de categoría, un festejo entretenidísimo en el que los actuantes lo dieron todo y en el que el público pudo emocionarse con pasajes de gran toreo así como conmocionarse en los muchos apuntes de tragedia, que también los hubo. Estoy seguro de que hoy habrán nacido muchos aficionados nuevos y habrá crecido el sentimiento de quienes ya lo eran, pues este certamen es una magnífica oportunidad para ello.
Por último, quiero finalizar felicitando no solo al triunfador y a los finalistas sino a los 18 novilleros que han hecho el paseíllo este mes de julio, pues, al margen de haber tenido una actuación triunfal o muy desafortunada (que también las han habido), simplemente el haber toreado en Sevilla ya es un éxito.
Para un chaval que anhela ser figura del toreo y entrena duro día a día para alcanzar su sueño, solo el hecho de haber toreado en La Real Maestranza de Caballería de Sevilla, es ya todo un triunfo y un sueño cumplido, y llegue o no siquiera a la alternativa, solo el hecho de haber pisado el albero maestrante ya será motivo de orgullo para el resto de su vida, por ser ésta la plaza más bella que existe y el escenario de nuestros más grandes sueños.
 
Mario García Santos (@mario_garsan)

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